
Ayer nos reunió en su casa, después de un mes lleno de dudas, miedos y mucha esperanza, ese abrazo al encontrarnos fué la mejor recompensa. Está débil, sin fuerzas, pero ya nos puso a copiar sentencias interesantes para completar temas .... nos contó anécdotas de médicos y enfermeras, y se alegró de vernos.
El viernes empezamos a llevarle temas al hijo (que es magistrado en la AP), a ver que tal me adapto a él y al sistema de ir una sola vez por semana. Cuando tenga más ánimo iremos también a cantarle los temas a él y finalmente si todo sigue como hasta ahora, volveremos con él o él con nosotros.
Este mes fué uno de los más largos de la opo, espero que el tiempo no se vuelva a parar y que el viento sople a nuestro favor.
De nuevo gracias por los ánimos y la energía que me mandais.
En Lisboa todo genial, a ver si las próximas vacaciones que tomo son las de antes de ir a la escuela.